El dado por fin quedó en el 6.

Porque salto y no duele.
Se esconde lo tenue y se cubre de fuego.
Y nunca el mismo miedo gigante a tomar un poco de vida y hacer de este espectro una sola luz, la que hoy descansa en haces sobre tu pelo y mi corroído regazo. 
El tiempo, y la tarde, y el paso inmensurable de estas sensaciones que me hacen hablarte del día que me has hecho ver.

Entre silencios.
Cálculos de la mera cinética de no hacer nada y mirarnos, solo mirarnos. 
Si es que solamente me mostrás lo que no quiero ver y aún así me hace volar, este sentimiento.

Necesitaba tanto esto de volar que ahora he perdido mis pies.
Tengo miedo de no volver a ser yo luego de este momento.
Aunque no sé qué vas a hacer de mí,
me hacés bien.

Al parecer, es esto lo que uno siente... 
Cuando se hace piel,
y converger,
más allá del velo transluciente de la multitud.

Al parecer, esto es lo que se siente.
Y hoy lo sé.


ASÍ QUE, VOS HABLAME DE SER FELIZ











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