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Amar lo que es.

Quedó inmerso,
el junco se acelera,
con el viento,
y deja alguna pizca del canto,
la palabra te empodera,
te requiere,
roza tus dedos y los míos,
tus ojos se encienden azul verdoso,
el agua te rodea,
la sal difumina el sol, 
que se transforma en largos peces de luz,
lastimoso rincón del mundo que hoy nos ve,
rendirnos a esto que alguna forma tendrá,
mediante brazadas desde lo profundo de tu pelo,
nadando hacia arriba buscando respirar,
tu aire es más puro cuando sonreís,
tu piel más fresca, debajo de la ola,
que se lleva pensamientos,
los desparrama por el fondo,
ese al que quiero llegar bajando mi mano,
por todo tu cuerpo,
olvidando el manto,
que hoy nos separa del ensueño ideal,
deslumbrando la forma que adopta tu espalda,
cuando me abrazás,
aunque resistiéndote a amarme,
sobre todo cuando las luces no nos esconden.

¿Y ya qué si no esconden? 
Si somos lo mismo los dos,
las ciudades ya no saben ocultar,
el capricho de rebelarnos,
la fiebre de volver a vernos,
casi enteros...

Amando lo que es,
amando lo que somos,
y da…

Empezar por quererme.

Si te domina otro de tus insomnios, si se impregnan de olor a vos estas palabras, hacemelo saber. Hoy no es tan grave. Ya nada es tan grave, ni la herida de sentirse menos, ni la tendencia a proyectarse una copia de vos y de los otros. O quizás sea que ya no importa, entonces si no importa no me importa que me digas: "eh, te leí". Yo te prometo que barajando mis resoluciones de los días que le quedan a este año una de ellas es cortar con las simulaciones. Porque che, qué difícil es mantenerlas sincronizadas, mantener tus simulaciones y las mías en medio de edificios y ventanas y luces y gente que se pierde en las esquinas y no las ves más y encima ellas también simulan.

Ufff... qué difícil es renunciar.

Qué difícil es quererse a uno mismo en medio de la "moral" del odio, de la violencia, de la ceguera social, de la caquita familiar, del pensamiento miedoso, de la inseguridad que genera encontrarse desnudo frente al mundo. Qué difícil es no contaminarse de ruido, ro…

Asonancia.

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Viene y se va. el día,  caduca, el año. El sol amarillenta, el póster de Kid A, la mancha de algún vino, en la camisa, en el sillón de mimbre, se quiebra, la crisálida, que para el gusano es el final, la mariposa el caos, y de él arremete la belleza, pero efímera,  vuela y se posa en el dorso de tu nariz, y sonreís, con tus ojos llenos de lago, que rebosa, y esa humedad descascara la piel, de mi encierro, el último, y se despega como un empapelado, el niño que fui todos estos meses. Entender que venimos a estar un rato, pasamos, saludamos, nos besamos, con sal, yo soy un hombre nuevo, junto a vos, uno nuevo, y la vulnerabilidad ya no importa, la vulnerabilidad es hermosa, es hermoso lo que me hacés sentir, y si pudiera, explicártelo, para entender que si es posible, ser parte el uno del otro, y ser libre.

https://www.youtube.com/watch?v=EZl6BRY9IYQ


Solo lo que es verdadero.

Cada segundo se sublima y es esta la forma que adopta el infinito. Cada palabra se disgrega y flota límpida, un rato, y se mezcla entre nosotros, se mete en tu boca y te seca los labios. En tanto visto desde la copa del árbol los dos cuerpos se superponen en una cadena de incontables mímicas. Uno alza la mano, el otro le sostiene el antebrazo y se desliza hasta estar palma con palma, dedos entrelazados.

Hoy soy libre de mí, sigo siendo libre de vos y eso es bueno. No te imaginé cuando me fundía con las sábanas y eso fue mejor.

Hace días que una parte se encontró pero el resto continúa inerte, desperdigado, y aunque voy de a poco reparando los jirones un gusto a sueño invade casi la totalidad de las bocanadas de aire que me nutren. Es bueno, una vez al año, rendirse.

Dejarse rendir, dejarse vivir, dejarse todo. Dejate todo, mañana lo acomodás. Dejate tu mente, dejate por favor tu corazón así, hecho un bollo, pegado al mío. Olvidate que mañana en una de esas podemos llegar a existir.

Si…

Me siento.

Una reflexión de un tiempo a esta parte, sin descifrar exactamente cuánto marchar ha transcurrido desde que algo encajó. 

¿Construir la dimensión y ahora detonarlo todo? 

Me preguntan qué sentí. Como si supieran, como si por meses hubiera hablado tanto de este encuentro... con la locura, con la velocidad y la vida. Como si todos los que me saben mirar anticiparan esta jugada bisagra y ahora preguntan con el conocimiento de quien aprende un hábito.

Yo te vi en sueños, sin formar parte de tu intempestivo movimiento, y ahora que lo hice queda una marca en la distancia, la luz que mis dedos quieren tocar y no me alcanza con solo estirar la mano. Debería estirar mi historia, llevármela a cuestas conmigo en un impulso de amor. 

Esta madrugada casi palpo tu indiferencia. Fueron pocos los segundos y corto el soliloquio pero sigo vislumbrando mi futuro en vos, en tus brazos de concreto, en tus arterias alquitranadas y los gritos de las cafeteras de latón. 

Ahora todo se está diluyendo, espesando en…

Como quien despierta.

Desintegrar el idilio, aminorar el cosmos, quizá embeberme de tu escarcha, como quien despierta.
La tibieza que abraza la saliva, el fuego, zumbido cálido en oídos desgajados, el paisaje de tus costados, la mirada del confundido, mirarte, mimarte, como quien despierta.
¿Qué somos, animales? No sé quiénes somos amor, pero se siente hermoso, mientras se invaginan tus labios, en los míos, esa música suena, en la cabeza del tirano, y me hace suave, terso y suave, como quien despierta.
El reflejo en fondo de cristal, el escalofrío y la contracción, besarnos en el medio mismo, de la época del odio, reírme, esperé tanto, tanto, tanto, estás debajo de las sábanas, y ya te extraño, girá, respirá, humedecé cada parte de mí, como quien despierta.
Que así me encuentre la muerte, y quedate ahí, sí, ahí, un poco más arriba, y de pronto la colisión, de cada maldita avenida de este mundo, de cada maldito rincón donde estuve solo, de cada puño, de cada herida, de cada violación, de todo lo que alguna vez importó y ya no, la colisión, la col…

Faltas.

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[Lindo, Cada tanto, quizá más de una vez, en el día,  vivir un rapto, de felicidad].